Entre telas e ilusión se cose una gran pasión

Por: | 4 septiembre, 2026

Por: Félix Madrigal

Morelia, Michoacán.- Desde niña, Maité Morales tenía claro que quería vestir princesas. Entre juegos con Barbies y pequeños vestidos confeccionados a mano comenzó una historia que, con los años, la llevaría a convertirse en diseñadora especializada en vestidos de novia y 15 años.

A los 12 años tuvo su primer acercamiento a una máquina de coser, gracias a su madre, quien le enseñó a utilizarla. Aunque llegó a estudiar corte y confección, pronto descubrió que lo suyo no eran las prendas convencionales, sino los diseños grandes, aquellos vestidos que desde pequeña imaginaba.

Con el paso del tiempo comenzó a confeccionar ropa para sus hijas y, casi sin darse cuenta, las personas a su alrededor empezaron a preguntarle quién realizaba sus prendas. Así llegaron los primeros encargos y, posteriormente, la decisión de abrir su propia tienda.

Para entonces, Maité ya confeccionaba vestidos de novia y 15 años. Incluso cuando ingresó a estudiar Diseño de Modas, ya contaba con experiencia y una clientela que había conocido su trabajo.

Uno de los momentos que recuerda con especial cariño fue su participación en Expo Celebración Bodas, 15 Años y Más. Al principio dudó en participar porque tenía poco material para exhibir y un espacio pequeño, pero el impulso de su hija la llevó a aceptar. En aquella primera ocasión llegó con apenas dos maniquíes y se encontró con grandes expositores y numerosos vestidos.

La experiencia lejos de hacerla desistir, se convirtió en un impulso para confiar más en su trabajo. Desde entonces, reconoce que la Expo le ha permitido darse a conocer y llegar incluso a clientas de Estados Unidos.

Su trabajo, explica, parte de escuchar a cada mujer. Algunas llegan con una idea concreta o una imagen de referencia y ella busca adaptarla a su personalidad, mientras que en otros casos propone cambios para que el diseño se ajuste mejor a quien lo llevará.

Uno de sus mayores objetivos es seguir creciendo, participar en grandes pasarelas y algún día llegar a escenarios internacionales como París. Mientras tanto, continúa creando vestidos personalizados y aceptando el reto de convertir en realidad las ideas de sus clientas.

La pasión por el diseño también ha llegado a su familia. Sus hijas han trabajado con ella, aunque no han seguido el camino de la moda, mientras que una de sus nietas ha comenzado a interesarse por la confección. Para sus próximos 15 años, será precisamente Maité quien le diseñe un vestido inspirado en Alicia en el País de las Maravillas, pero con un estilo de época.

Entre telas, máquinas de coser e imaginación, Maité asegura que encontró algo más que una profesión: una actividad que disfruta al punto de afirmar que continuaría haciéndola incluso sin recibir un pago.

Su consejo para quienes buscan dedicarse al diseño es sencillo: no rendirse ante los tropiezos y encontrar aquello que realmente disfrutarían hacer. Para ella, esa respuesta llegó desde niña y hoy toma forma en cada vestido que confecciona.

Fotos: Félix Madrigal/ACG y Cortesía

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